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Cocina de temporada

La privilegiada situación geográfica de Montilla le ha permitido contar siempre con variados y frescos productos que, realzados con los diferentes vinos de la tierra, han dado lugar a recetas únicas.

COCINA DE OTOÑO

El otoño es tiempo de tubérculos como las patatas y de productos de la huerta como berenjenas, pimientos, alcachofas o espinacas. Todos estos productos se pueden obtener fácilmente en nuestro Mercado de Abastos. Con ellos se pueden hacer platos tan exquisitos como las Alcachofas al Montilla. Si utilizamos la patata combinada con merluza, obtendremos el Crispín que es como una croqueta alargada y se sirve con mahonesa y tomate.

Una vez bien entrado el Otoño, se realiza en muchas casas la tradicional matanza del cerdo en la que se elaboran morcilla y chorizo que después se van a utilizar para acompañar nuestros ricos potajes y migas.

Las castañas y nueces son tradicionales comerlas por el Día de La Aurora (segundo fin de semana de octubre), así como en todas las celebraciones y fiestas populares las tradicionales sopaipas o sopaipillas.

Un apartado especial merecen los dulces. Hechos con el  primer prensado de la uva están las gachas de mosto, a las que se le añade almendras y harina al gusto, y el arrope, mosto de nuestra uva Pedro Ximénez muy reducido.

 

COCINA DE INVIERNO

Cuando llega el frío es la estación más idónea para degustar un  plato caliente con las diferentes sopas a tomar como; la de  picadillo , sopa de caldo casero o  nuestro tradicional gazpachuelo al que se añade pan y huevo.

Es común en los hogares montillanos elaborar potaje de garbanzos y cocidos muy sabrosos añadiendo verduras como cardillos o coles.

Otra sugerencia son  las carnes adobadas o el pollo con tomate natural,  frito previamente con aceite de oliva virgen extra de nuestra ciudad y que dará un sabor y consistencia inigualable.

Mención especial  habría que hacer de los afamados alfajores de almendra y pastelones de cabello de ángel y hojaldre, que pueden ser adquiridos en afamadas pastelerías y tahonas de la localidad.

 

COCINA DE PRIMAVERA

La cocina mediterránea estalla con todo su esplendor a la llegada de la primavera; se transforma e invita al visitante a disfrutar de su gastronomía más variada e imaginativa. La gente  sale a las calles y disfruta de la temperatura agradable y días soleados. 

Uno de los platos más populares en este tiempo es la naranja picada con  bacalao, a la que se suele añadir cebolla, huevo y ajos fritos.

No sólo se transforma el paisaje, también los platos cogen colores más vivos, con predominio del rojo y verde en ensaladas y en arroces.

Son típicos los dulces que se elaboran alrededor de la Semana Santa como son los borrachuelos, pestiños y empanadillas con sidra, entre otros.

 

COCINA DE VERANO

La cocina se adapta a nuestro clima y forma de vida en verano, de tal forma que al calor hacemos frente con comidas y bebidas refrescantes que tienen un aporte importante de líquidos y sales minerales, para soportar las altas temperaturas características de esta época del año.

Como primeros platos fríos cuya base es la verdura, son típicos el salmorejo hecho con tomates naturales, al que se suele añadir como guarnición jamón y huevo duro. El conocido como  gazpacho blanco se elabora con ajo, huevo, aceite y miga de pan.

Las huertas están a pleno rendimiento ofreciendo tomates, pimientos, berenjenas y calabacines que permiten elaborar nuestro rico pisto casero.

En cuanto a las carnes, son típicos los flamenquines, filetes enrollados de carne de cerdo y  jamón serrano, así como las carnes adobadas.

Los postres más sugerentes son los helados al Pedro Ximénez, Amontillados u otros sabores relacionados con nuestros vinos. Es común que en restaurantes y tabernas después del almuerzo ofrezcan a sus clientes con un buen Pedro Ximénez muy frío o rociado sobre el helado.