La casa comparte parte de su arquitectura con el restaurante Las Camachas, situado a pocos minutos de la propiedad. De hecho, sería el mismo arquitecto quien diseñara el salón principal de la casa a imagen y semejanza del “comedor de la chimenea” de Las Camachas, con sus características vigas de madera, paredes de piedra y la singular lámpara tipo rueda de carro.
Los jardines que rodean la casa constituyen uno de sus mayores patrimonios. Más de 5.000m2 de palmeras, cipreses, árboles de gran porte y una gran diversidad de plantas y flores conforman un paisaje vegetal lleno de vida y belleza. En el exterior, la casa se abre a un agradable porche orientado al jardín y a una amplia zona de piscina rodeada de césped, donde un singular bar–chiringuito invita a disfrutar de los días de verano con total tranquilidad. La finca cuenta además con una bodeguita tradicional de inspiración montillana, pista de tenis, zona de juegos infantiles y aparcamiento privado con capacidad para diez vehículos.

Almazaras

Bodegas
